domingo, 3 de julio de 2011

Francisca Martínez Usero. Poesía




¡MALDITA SEAS!

¡Maldita seas hoy, y para siempre!
Cruel y despiadado verdugo,
que te ensañas con lo bueno.
No soportas la bondad de un existir.

Contra natura, arrebatas al hijo
de la madre, perforando en dolor
un corazón, que solo está hecho para amar.
¡Oh, sangre de mi sangre! ¡Oh, vida de mi vida!

Masacras al mundo con catástrofes, guerras,
y en carcajadas de hediondez te recreas.
Tu fétida fragancia cubre la faz
de la tierra, ensanchando tus dominios.

Tú, que siegas de un tajo las ilusiones
de un niño, ¿Qué placer te procura
sembrar tanto horror? ¿Equilibrio?
¿Fin de un ciclo? Tal vez no.

A veces te equivocas de puerta
obstinada sin razón, abismo de tinieblas
donde la podredumbre es tu lecho,
centinela del infierno… Cautiva de tu maldad.

Sorda y despiadada a gritos de clemencia,
repudiada del mundo como la mayor ramera.
La infinita soledad te corroe,
y la envidia más infame… Por tu hermana.

Me arrebataste el cielo en la tierra.

¡Maldita seas por toda la eternidad!



En tierno recuerdo a mi Sisi. 22/3/2011


Francisca M. Usero.
Desde Murcia, España.


Enrique Arias Vega. Artículo.





Los Deshonestos (Por Fin) Pagan


    La dimisión de Strauss-Kahn de su puesto en el FMI tras la presunta violación de una muchacha es el síntoma de que algo muy importante está cambiando. Hasta ahora, los acusados de cualquier delito se aferraban a sus cargos como posesos.
    Tampoco la corrupción política pasaba factura. El Parlamento francés de la época de Mitterrand dictó dos amnistías generales a la financiación ilícita de los partidos. Recientemente, en cambio, la ministra Alliot-Marie hubo de dimitir por haber recibido agasajos del sátrapa tunecino Ben Alí. Hasta al italiano Berlusconi sus variados y repetidos desmanes acaban de costarle un varapalo en las urnas.
    En España todo esto aún no sucede: el ex jefe de personal de Canal Nou, Vicente Sanz, denunciado por acoso sexual, ha conseguido jubilarse como si nada. Tampoco el caso Gürtel ha conmocionado a los electores, aunque Camps y Esperanza Aguirre se hayan dejado unos cuantos votos en la gatera.
Cada día que pasa, sin embargo, los partidos políticos se desprenden un poco más de dirigentes pringados por acusaciones delictivas: el senador cacereño González Melitón, por ejemplo, dimite "para poder defenderse" del delito de abuso de menores, y el concejal linense Antonio Torres, del de fraude.
    Se trata de un proceso incipiente, claro, pero constante. Si a iniciativa del movimiento de Indignados se logra que las listas electorales no puedan llevar personas imputadas, nos libraremos de un montón de gente dudosa que, si demuestra luego su inocencia, puede volver a la actividad política tan ricamente. Si no, a ganarse la vida como cualquier hijo de vecino.


Enrique Arias Vega.
Desde Valencia, España.
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sábado, 4 de junio de 2011

Víctor José Maicas. Artículo.






COSTA RICA: SOSTENIBILIDAD ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO.

             Cuando todavía tenemos muy fresco en nuestra memoria el desastre nuclear de Japón, recientemente la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha informado que, a pesar de la crisis financiera global, las emisiones de gases contaminantes de CO2 han supuesto un nuevo récord durante el año 2010.
 
            Así pues, es por tal motivo por el que hoy me he visto obligado a escribir sobre Costa Rica, ese pequeño país que, en cierto modo, es un ejemplo de sostenibilidad frente a esa vorágine de crecimiento no sostenido en la que sin duda han entrado la mayor parte de los países desarrollados. Por lo tanto, hoy les hablaré de lo que vi en ese país centroamericano cuando lo visité hace unos tres años, y podrán comprobar que la calidad de vida de sus gentes no tiene en absoluto nada que envidiar a la de todos aquellos que vivimos en los países más industrializados.
Conocida como la Suiza de Centroamérica por la calidad de vida de sus habitantes con respecto a los países de su entorno, este pequeño país sin ejército ha sabido conservar su gran riqueza ecológica a pesar del cada vez más numeroso turismo que invade sus impresionantes parques naturales, por lo que en este rincón del planeta todavía se puede observar claramente la naturaleza en su estado puro.
            Así es, Costa Rica es un conglomerado de parques naturales en los que la naturaleza nos muestra todo su esplendor y magnificencia: desde zonas pantanosas y manglares hasta volcanes en plena actividad, pasando por espectaculares bosques tropicales y playas vírgenes en donde poder perderse sin miedo a ser encontrado.
            Sería imposible definir en un simple artículo toda la magia que nos ofrece este bello país, pero intentaré aunque sea en unas cuantas líneas resumir algunas de las sensaciones que sentí al visitar alguno de sus parques.
            El primero en el que decidí adentrarme fue en el de Tortuguero, ese paraje natural que muchos definen como el “Amazonas Centroamericano”. Me habían hablado mucho y bien de él, pero lo que mis ojos pudieron contemplar superó hasta mis expectativas más optimistas, pues el respeto a la naturaleza es tal, que no existen carreteras para el tránsito de vehículos terrestres en sus dominios. Es a través de los canales y manglares por donde te introduces al parque, contemplando en vivo y en directo la explosión de vida que se produce a cada instante. Monos aulladores, cuyos estridentes sonidos te estremecen por momentos, caimanes en busca de presas, pájaros de mil colores exhibiendo todo su esplendor y, cómo no, tortugas, esas precisamente que dan nombre al parque, pues Tortuguero está considerado uno de los lugares por excelencia en el cual las tortugas gigantes desovan a lo largo del año. Recuerdo sobremanera el sugerente paseo en plena noche en el cual pude observar el inigualable espectáculo que se produce cuando una de estas tortugas, en pleno trance, desova y entierra meticulosamente los huevos en un apartado rincón de la playa. Pero en este espectacular parque no sólo pude contemplar la naturaleza en sí, sino también esa armonía con el medio natural en la que viven los habitantes de este lugar: casas con vistosos colores como emulando su entorno, niños asistiendo a la escuela en clases al aire libre, y una existencia relajada y pausada por parte de los lugareños en la que el estrés se convierte en tan sólo una simple palabra sin sentido en este rincón del mundo.
            Y después de, precisamente, haberme curado en Tortuguero de parte del estrés que traía de Europa, decidí entonces visitar otra de las maravillas de este país, el Parque Nacional del Volcán Arenal, siendo allí donde descubrí el gran poder que en ocasiones tiene la naturaleza. Este volcán activo te estremece el alma cuando, sin pedir permiso, escupe rocas incandescentes entre atronadores e inquietantes sonidos. Aún así, y según dicen los lugareños, su actividad está bastante controlada, motivo por el cual la vida de los habitantes de sus alrededores transcurre de una forma tranquila y sin excesivos sobresaltos. Así pues, resulta todo un placer sumergirte en las “Termas de Tabacón” desde donde puedes observar, relajando tu cuerpo entre las aguas de este balneario natural, toda la exuberante naturaleza que te rodea mientras observas atónito la espectacularidad de la gran montaña de fuego.
            Para los últimos días de mi estancia en Costa Rica opté por “perderme” entre la magia y suntuosidad de las playas de Guanacaste, en la costa del Pacífico, unas playas vírgenes en las cuales puedes llegar realmente a perderte de una forma literal de todas esas miradas y actitudes extrañas que en tantas ocasiones no nos dejan relajarnos como quisiéramos. Sí, resulta maravilloso poder aislarte por unos instantes del estrés de la vida moderna, precisamente en un lugar paradisíaco en el que la Madre Naturaleza nos muestra todo su esplendor y espectacularidad.
            Evidentemente, fueron muchas más cosas las que llegué a sentir en este maravilloso rincón del planeta, por lo que les recomiendo que, si tienen ocasión, no dejen de visitar este país para que así tengan un motivo más para comprender lo importante que es mantener todo aquello que la naturaleza nos regala, y podamos así combatir con todas nuestras fuerzas el terrible daño que se le está haciendo al planeta a través de esa incontrolada industrialización que, por regla general, tan sólo beneficia y hace ricos en gran medida a unos cuantos en detrimento de toda la humanidad.
            Así pues, quizá tengamos que aprender mucho en este sentido de ese pequeño país llamado Costa Rica, un lugar en el cual la sostenibilidad está dando sus frutos y en donde sus habitantes han sido capaces de respetar y conservar el maravilloso entorno que les rodea, sin que ello les haya ocasionado perder calidad de vida.


Víctor J. Maicas.
*escritor.
Desde Castellón.      

sábado, 21 de mayo de 2011

Francisca Martínez Usero. Poesía




UN  ÁPICE DE CORDURA

“Sólo quiero un ápice de cordura,
en un mundo de singular torpeza”.

¡Ensordecida razón! De  vanagloria manida.
¡Locuaces tropelías! De oportunistas
sin escrúpulos.

Vacían el templo de la caridad,
los que un día no muy lejano…
Mendigaran a sus puertas.

¡Embobecida juventud! ¡Marionetas del poder!

¡Despertad! Sois la esperanza de muchos…
Que agoniza por las esquinas,
en embriagada complacencia.

¡Romped el hechizo de una vulgar idiotez!
Alucinación perentoria,
tras la droga del conformismo.

¡Héroes sin patria, sin bandera!

Buscad la llama viva de la Verdad,
que otros en afanada entrega…
Dieron su sangre por un ideal.

Esta es vuestra insignia y tarea.

¡Luchad por un mundo mejor!
¡Aplastad estas fieras!
¡Mira tus manos! Mañana… ¿Qué queda?


Para aquellos jóvenes que buscan un por qué.

Francisca Martínez Usero
Desde Murcia

Francisca Martínez Usero. Poesía






LA ENVIDIA

Envidia, mala consejera del saber.
Y el entender se estremece…
Aterido por el gélido viento del egoísmo.
No encuentra razón, al porqué de su desdicha.

Entrañas carcomidas por la polilla de la avaricia.
Nada satisface un corazón hambriento de poder…
Mientras seca el baldío huerto de su vida
quedando yermo… una brisa desoladora.

Engulles la generosidad, como monstruo de dos cabezas.
Con una, descuartizas la bondad de un existir…
Y con la otra, devoras lo mejor de ti mismo.
¡Pies que aplastan la honradez del hombre!

¡Sangre que lava la culpa del débil y oprimido!

Y sin quererlo, le revistes con purpura de nobleza.
¡Ególatra! Te hundes en el pozo más ciego de tus miserias,
no quieras que alguien se mire en ti
pues mancharía su rostro, con la peor de las inmundicias.

Espero que un día escuches a tu hermana
cuan dádiva preciada ¡ Sabia entre las sabias!
Y cogidas de la mano, aunéis vuestras fuerzas
en equidad, con mesura … por el bien de este mundo.

Los tesoros de esta tierra, los quiero en la etérea sustancia
más preciada que el oro… EL AMOR.




Para Encarna, una mujer de próvido sentir.

Francisca Martínez Usero.
Desde Murcia

sábado, 14 de mayo de 2011

Víctor José Maicas. Artículo






SANTIAGO DE CHILE Y LA LUCHA POR LOS DERECHOS HUMANOS

    Hay ciudades y lugares que, a pesar de la distancia, a algunos nos parecen muy familiares y cercanos. Y en mi caso, a pesar de haber visitado este país hace tan sólo un año, la verdad es que mi interés y sentimiento por Chile empezó siendo tan sólo un adolescente.
    Sí, fue a través de las canciones de Víctor Jara cuando empecé a amar a este país y a las gentes que en él viven por haberse convertido, en cierto modo, en unos incansables luchadores por la libertad y en un símbolo por la defensa de los Derechos Humanos.
    Podría estar horas y horas escribiendo sobre las maldades e injusticias que en forma de torturas, asesinatos, desapariciones y humillaciones sufrió este pueblo como consecuencia del golpe de estado de Pinochet, pero eso es una historia que ya muchos conocemos y, en el caso de que algunos no la conozcan, les recomiendo que entren en la Web del “Museo de la Memoria y los Derechos Humanos” de Santiago de Chile, pues allí conocerán con todo tipo de detalles las grandes aberraciones que el ser humano ha sido capaz de cometer en todo el planeta, y en particular en este pequeño y entrañable país llamado Chile.
    Así pues, en este artículo prefiero pensar en mis paseos por las calles de Santiago y por aquellas alamedas a las que se refirió Salvador Allende, ¿recuerdan?... “mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”. Sí, tal y como pronosticó Allende, yo pude comprobar de forma personal que las grandes alamedas han vuelto a sentir el aroma de la libertad de un pueblo que jamás quiso que se la arrebataran. Un pueblo que luchó en su día, y sigue luchando en la actualidad, para que aquella libertad que le robaron los carros blindados y las bombas no se la vuelvan a arrebatar nunca jamás.
    Así es, durante aquellos días de estancia en Chile recordé que existen muchas cosas por las que vale la pena vivir, y una de ellas es, indudablemente, seguir luchando contra la sinrazón y en favor de un mundo más justo y equitativo. Y mientras paseando por las grandes alamedas de Santiago iba recordando viejas canciones de Víctor Jara como “Te recuerdo Amanda” o “El derecho de vivir en paz”, de repente sentí la obligación de escribir unas líneas para expresar, en cierto modo, mi agradecimiento a todas esas personas que lucharon por conseguir un mundo mejor. Ese texto al que les hago referencia lo pronuncié en uno de mis actos públicos, y si me lo permiten, me gustaría que sirviera de colofón a este artículo:

    Este pasado verano visité el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Santiago de Chile, un lugar en el cual se nos recuerda las barbaridades que el ser humano es capaz de cometer y, lamentablemente, olvidar, y el olvido, por desgracia, es la primera piedra de una nueva barbarie.
No, no debemos olvidar, no por venganza, sino por vergüenza. Así es, por vergüenza, para intentar así que este tipo de hechos cree un rechazo sistemático en la sociedad y que todos aquellos dispuestos a llevarlos a cabo se sientan, de alguna forma, “señalados” precisamente por la sociedad y puestos en evidencia frente al resto de la opinión pública.
    Hoy en día hemos conseguido que la mayor parte de la población sienta rabia e indignación al recordar lo que los nazis hicieron; pues bien, contribuyamos a que se sienta vergüenza cuando uno no es capaz de hacer autocrítica, de ponerse en el lugar de los demás. Contribuyamos a que nuestros dirigentes sientan por ejemplo vergüenza al manipular la información cuando utilizan una doble vara de medir según sus intereses partidistas.
    Sí, contribuyamos a esto, pero sin duda, la primera piedra en este duro y largo camino es ser uno mismo autocrítico y pensar que no existe una única verdad, sino una verdad que, en otras palabras, podríamos denominar diálogo y comprensión, o lo que es lo mismo, ponerse en el lugar de los demás para comprender realmente el verdadero significado de la expresión “Derechos Humanos”.
    Y si esta es la primera piedra, la segunda es la educación, inculcar unos valores comúnmente aceptados como pueden ser la solidaridad y la defensa de estos Derechos Humanos a unos jóvenes que en pocos años ocuparán nuestro puesto en la sociedad.


Víctor J. Maicas
*escritor.
Desde Castellón, España.

Enrique Arias Vega. Artículo



UN PAÍS DE GOLFOS

    Nuestro propio Gobierno reconoce que en España hay una economía sumergida de, al menos, el 16% del PIB.
    Con semejante porcentaje de actividad productiva sin control ni fiscalidad alguna, todos los datos oficiales resultan meras conjeturas o piadosas aproximaciones a la realidad. Por ejemplo, las cifras de paro: solo conque la mitad de esas tareas sumergidas las realicen aparentes desempleados, el paro de este país no debe superar el 12%. Así se explicaría el que no se haya producido un estruendoso estallido social.
    A partir de ahí, la picaresca y la golfería colectiva están servidas.
¿Cuántos de esos falsos parados perciben a la vez un salario y el subsidio de desempleo? ¿Cuántos impuestos nos ahorraríamos si no abundase la pregunta "con IVA o sin IVA" al contratar las famosas "chapuzas"?
    Todavía es frecuente el que un taxista se ofrezca a dar recibos por importe superior al de la carrera realizada. O que un médico de la Seguridad Social extienda recetas que sabe van a ser revendidas.
    Con esa permisividad del fraude, no podemos escandalizarnos luego de las falsas peonadas del PER, de ayudas de la PAC desviadas hacia consumos privados, de ERES que benefician a amiguetes sin relación alguna con la empresa afectada, de informes falsificados por inútiles asesores de instituciones públicas, etc., etc.
    Nadie parece librarse de esta epidemia. Hace años, los progres elogiaban al juez Estevill por atreverse a encarcelar a empresarios corruptos. Luego se quedaron mudos al saber que más corrupto era él, que los encerraba para hacerles chantaje.
    ¿Y por qué no existen leyes que fomenten la transparencia económica y castiguen cualquier corruptela?
Me temo que una pregunta tan sencilla tiene muy fácil respuesta: porque los legisladores, o sea, los políticos, participan como el que más en tales prácticas. Desde el asunto Filesa, hace 20 años, hasta los recientes casos Gürtel, Pretoria o Palau de la Música, los partidos políticos han sido los primeros en financiarse con tales prácticas: sobrecostes en obras públicas, comisiones, condonaciones de deudas, etc., etc.
    Lo que sucede es que, en época de vacas gordas, el abundante dinero generado de forma heterodoxa y embolsado de manera irregular contentaba a todos los trapisondistas que participaban en la cadena. Ahora, en cambio, cuando la pasta no llega para todos, muchos de ellos se sienten agraviados.
    Pero, tanto entonces como ahora, lo que sí queda claro es que éste sigue siendo un país de golfos y de pícaros.


Enrique Arias Vega.

Desde Valencia, España.